Te demandaron: lo que haces en los primeros días define el juicio
Por Alan González · González Benavides Abogados
Recibir una demanda suele llegar sin aviso: un actuario toca a la puerta, deja un juego de copias y una cédula, y a partir de ese momento corre un plazo. Es normal que la primera reacción sea de enojo o de incredulidad. Lo importante es que esa reacción no decida por ti.
Una demanda no es una sentencia. Es el inicio de un procedimiento en el que tú también tienes derecho a defenderte, ofrecer pruebas y exponer tu versión. Pero ese derecho se ejerce en tiempos muy precisos, y lo que hagas o dejes de hacer en los primeros días puede marcar el resto del juicio.
1. No ignores la notificación
El error más costoso es pensar que, si no recibes los papeles o no los lees, el juicio no avanza. Avanza. Si el emplazamiento se hizo conforme a la ley y no contestas a tiempo, el juez puede tener por ciertos los hechos que no controviertas y el procedimiento sigue sin tu participación.
Guarda todo lo que te entregaron, anota la fecha y la hora en que lo recibiste y quién lo entregó. Ese dato es el punto de partida del plazo.
2. Revisa qué juicio es y cuánto tiempo tienes
No todos los juicios tienen el mismo plazo para contestar. Depende de la materia (civil, mercantil, familiar), de la vía (ordinaria, ejecutiva, oral, especial) y del lugar donde se tramita. En algunos casos el plazo es de pocos días hábiles. Por eso lo primero que hacemos al recibir un asunto es confirmar el tipo de juicio y el día exacto en que vence el término.
3. No contestes sin estrategia
Contestar una demanda no es solo negar lo que dice la otra parte. En ese escrito se oponen las excepciones y defensas, se fijan los hechos que se van a discutir y, en muchos casos, se ofrecen o anuncian las pruebas. Lo que no se dice ahí, después puede ser muy difícil de introducir.
También es el momento de evaluar si procede reconvenir, es decir, demandar a tu vez a quien te demandó, o si conviene combatir el emplazamiento por haberse hecho de forma irregular.
4. Cuida lo que dices y lo que entregas
Antes de hablar con la contraparte, con su abogado o con terceros, y antes de entregar documentos o firmar cualquier convenio, conviene saber qué efecto puede tener en el juicio. Un mensaje de WhatsApp, un correo o un reconocimiento hecho de buena fe pueden convertirse en prueba en tu contra.
5. Protege tu patrimonio y tu operación
En algunos juicios, sobre todo mercantiles, la demanda viene acompañada de un embargo o de medidas cautelares sobre cuentas, bienes o la operación de una empresa. Hay medios para combatirlas o pedir que se sustituyan por una garantía, y también para solicitar medidas a tu favor. Mientras antes se analice, más opciones hay.
6. No esperes a que el problema escale
Muchos asuntos se complican no por su fondo, sino porque se atendieron tarde. Revisar la demanda desde el primer día permite decidir con calma si conviene defenderse, negociar o ambas cosas a la vez, y hacerlo desde una posición informada.
Lo que recomendamos hacer hoy
- Reúne la demanda, sus anexos y la cédula de notificación.
- Anota la fecha y hora en que la recibiste.
- No firmes ni entregues nada a la contraparte sin revisarlo antes.
- Busca asesoría de un abogado litigante cuanto antes.
En González Benavides Abogados revisamos tu demanda, confirmamos los plazos y te decimos con claridad cuáles son tus opciones. Cuéntanos tu caso y lo analizamos en una primera conversación confidencial.
Este artículo es informativo y no sustituye la asesoría sobre un caso concreto.
¿Te pasa algo parecido? Cuéntanos tu caso y lo revisamos de forma confidencial.